Ayer, sin embargo, llegada la hora del balance, el futbolista de Andosilla no pudo evitar lanzar alguna puntilla. Citó por su nombre a José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo, al atleta de ochocientos Antonio Reina y al periodistas deportivo donostiarra Tito Irazusta. Y sonrió con desprecio cuando le mentaron a Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte. «Yo sigo ahí. No les alegrará verme, pero yo he luchado para que llegue este momento. Espero que se atraganten», dijo.





