
Ambas salidas acabaron con derrota. Además, el conjunto riojano rompía así su idilio como visitante en esta segunda vuelta desde que Abadía tomara el relevo a Setién: empates ante el Real Unión (1-1), el Logroñés CF (0-0), el Conquense (3-3) y victoria contra el Palencia (1-3). Por si fuera poco, la visita a El Alcoraz también estará marcada por las pocas piezas con las que el preparador podrá contar.
El panorama es desolador. Negredo, Tomi y Eneko se encuentran sancionados; Cyril y Santamaría continúan recuperándose de sus respectivas lesiones; las molestias en el pie de Miguel no remiten; y, por si fuera poco, Galiano se levantó ayer con un nuevo y reincidente ataque de ciática.
Si a esto se añade que Zeki -tras recuperarse del esguince de tobillo- y Omar -con pocos minutos recientemente- carecen de ritmo, el once para medirse al bloque de Enésimo será de circunstancias. Y no será la primera vez.
Un once casi seguro
Stef, fijo con Abadía, estará en la portería. La defensa, siempre y cuando Galiano, que va a estar entre algodones, pueda ser de la partida el domingo, la compondrán Campos y Machote, en los laterales, y Raúl García junto al gaditano en el eje de la retaguardia. En el centro del campo Jaume y Candelas repetirán por enésima vez.
En el perfil diestro se ubicará Gallego, mientras que el izquierdo quedará para Omar o Zeki. En el enganche aparecerá José, que vuelve la posición en la que mejor rendimiento ha ofrecido, y en punta de ataque el riojano Ubis. Omar o Zeki junto a Raúl Heras serán los únicos cambios hábiles, ya que si Miguel acude a Huesca será para que el hueco en el banquillo sea menor. El problema es que los riojanos necesitan sumar para ganar en tranquilidad en la tabla.





