
Además de «comprobar que el monasterio está obteniendo un prestigio dentro de lo que es la recuperación del patrimonio histórico artístico», como comenzó señalando el presidente navarro, los patronos fueron informados acerca «del estado de las cuentas y de la puesta en marcha de la Escuela de Patrimonio Histórico», que tiene su sede en un ala del cenobio.
Miguel Sanz indicó que aunque la escuela ha nacido con competencias para organizar cursos que puedan servir para adquirir una cierta cualificación en recuperación patrimonial, «se tiene la pretensión y el objetivo de que pueda convertirse, dentro de los criterios de Bolonia, en un ente educativo que pueda otorgar incluso postgrados y doctorados, y que pueda aportar, a través de su enseñanza, los créditos correspondientes a los alumnos».
Encargado el proyecto
Eso supondrá que se tendrá que crear un consejo académico, del que formarán parte miembros designados por el propio Ministerio de Cultura, y también otros designados por las instituciones que forman el patronato.
«Se ha formalizado una petición, que hemos apoyado todos, de que también el Ayuntamiento de Nájera y la orden de los Franciscanos estén presentes en esta comisión académica», explicó Sanz.
De los pormenores del proyecto, encargado al director de la Escuela, Álvaro Martínez Novillo, será informado el patronato antes de dar el visto bueno al mismo, en el que se podrían incluir convenios con universidades para poder otorgar títulos.





