En su opinión, el aumento de la cuota de la cubierta es «inapreciable» y la reducción de la inclinación de las aguas está motivada porque, «con la excusa de colocar un zuncho», se ha elevado la altura de los muros sobre los que descansan los aleros.
Con todo, la edil entiende que «lo más preocupante» de todo es que «el proyecto global se encuentra en el Ayuntamiento, pendiente del informe técnico», previo al inicio del expediente administrativo y «los técnicos no tienen constancia de la modificación» introducida en el de la cubierta, aprobado previamente.





