Ayer, el pleno aprobó un texto firmado por San Miguel Bizirik, Sagarrak, AHT-Kaltetuen Elkartea, y las asociaciones de vecinos de Ariz, Pozokoetxe y San Miguel contra el proyecto de la Variante Sur. Quieren con ello que se «visualice» la negativa de Basauri a lo que entienden como «una agresión urbanística y medioambiental». Y proponen unirse en un «movimiento social e institucional» que haga frente al proyecto del Ejecutivo central.
El Ministerio propone que la línea procedente del puerto entre en Basauri por el barrio de El Kalero o que lo haga a través de San Miguel. Al Ayuntamiento no le convence ninguna de las dos opciones. Es más, la única que contempla es que la Variante «no pase por la localidad», sino que la rodee. De hecho, el Consistorio «ha denegado que se hagan catas en El Kalero para comprobar la viabilidad de este acceso», dijo ayer la alcaldesa, Loly de Juan.
Ahora, el vecindario y los colectivos sociales de Basauri han mostrado públicamente que tampoco aceptan las opciones que baraja Fomento. «Se incrementaría mucho el ruido y el perjuicio medioambiental. Hay que parar el síndrome de Diógenes de las instituciones. Todo lo que no quieren en otros pueblos lo traen a Basauri», señalaron ayer gráficamente los impulsores del texto contra la Variante, iniciativa que fue respaldada por todos los partidos -PSE, PP, PNV y EB-Aralar-. Basauri es un punto vital en este proyecto, ya que aquí la Variante Sur enlazaría con el TAV. «Podría hacerlo con un enlace interno», sugieren en el Consistorio.
Taberna Mayor
Por otro lado, el pleno de ayer también se comprometió a estudiar la propuesta de Ondomugi para que en el futuro la línea de metro y la estación de Bidebieta «tengan una conexión por escaleras o pasarela». Ondomugi también volvió a reclamar una intermodal en Sarratu «para que no se margine a los vecinos de Aperribai y haya una movilidad accesible y sostenible». El PNV fue el único grupo que se desmarcó de esta iniciativa.
El pleno de Basauri también aprobó por unanimidad la rescisión del contrato a los concesionarios de la Taberna Mayor, que reclaman 4 millones de euros de indemnización.





