
Tras aceptar el criterio de José Luis Bilbao «como el resto de opiniones», la portavoz del Ejecutivo reiteró la valía y capacidad del actual Gobierno porque, dijo «sigue trabajando, tiene un plan de gobierno y sigue trayendo bienestar y prosperidad a este país». Su mensaje, expresado en la televisión pública vasca, chocó frontalmente con lo afirmado un día antes por su compañero de partido cuando el diputado general de Vizcaya apostó por recuperar la entente «política e institucional» con el PSE.
Azkarate también contradijo a Bilbao a la hora de calibrar la necesidad de una consulta popular como la que el lehendakari pretende celebrar el próximo octubre. La portavoz del Gobierno vasco reiteró la necesidad de llevar a cabo un referéndum con o sin violencia terrorista. «¿Queremos seguir esperando como hasta ahora que ETA decida cuándo se puede hablar y cuándo se pueden poner encima de la mesa las cuestiones fundamentales para alcanzar la paz y los acuerdos políticos? ¿Es eso lo que queremos como sociedad? El lehendakari y por supuesto este Gobierno no acepta ese planteamiento», señaló.
Los socios menores del Ejecutivo, EA y EB, también quisieron subrayar la 'buena salud' de que goza el tripartito, en su opinión, y achacaron las palabras de José Luis Bilbao a la «división interna» en el PNV. Ambas formaciones creen que el Ejecutivo «está blindado» y subrayan las «extraordinarias» e «hiperestrechas» relaciones que mantiene el lehendakari y todos los consejeros. «Son un bloque», reflexionaban ayer varias fuentes consultadas. En este sentido, se mostraron convencidos de que el discurso de Bilbao «no tiene consecuencias» sobre la actividad gubernamental y añadieron que la «cercanía» de las próximas autonómicas, que entienden que serán antes de fin de año, resta trascendencia a esta polémica. «Salpican dentro» del PNV, reconocen en privado al considerar que hay un sector del PNV que pone en entredicho el futuro de Ibarretxe.
Una idea similar expresó en público el portavoz de la presidencia de EB, Mikel Arana, cuando interpeló directamente al diputado general vizcaíno a que aclare si «incluye» entre los caducados «al lehendakari». «Si pretende ser sincero hasta el final, deberá decir a la sociedad vasca y a su propio partido si aspira a ser él su sustituto como candidato del PNV a lehendakari para pactar después con el PSE».
Arana advirtió, además, su convicción de que los socialistas «enviarán al PNV a la oposición» como ya ocurrió en Cataluña con CiU o en Navarra con Na-Bai. Y subrayó que las declaraciones de Bilbao son «un gran favor» para el partido de Patxi López «que encuentra en manifestaciones como éstas su mejor aliado en la carrera que han emprendido hacia la Lehendakaritza».
«El PSE, caducado»
Las críticas también arreciaron desde las filas de Eusko Alkartasuna. «Lo único caducado en este país es el discurso del diputado general y del PSE, que en este caso es el mismo», señaló el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga. El 'número dos' de EA, uno de los cargos con peso en el Gabinete Ibarretxe, instó al PNV a «llamar la atención» de Bilbao, por sus palabras, y reclamó a la dirección de la formación jeltzale que «no trate de trasladar sus debates internos o sus propias necesidades personales al debate dentro de la sociedad».
A esta idea se sumó el portavoz de la ejecutiva, Mikel Irujo, quien, además de reiterar el «compromiso» de EA con la consulta popular, cargó contra los socialistas a los que acusó de «proponer vías policiales como Aznar» para resolver el conflicto, ser incapaces de «realizar ninguna transferencia» y «dar carpetazo» al primer plan Ibarretxe al «ni siquiera» permitir que se abordara su discusión y análisis en las Cortes.







