
Los cuatro integrantes del órgano de dirección del PNV en la localidad riojanoalavaesa y los dos concejales jeltzales evitaron ayer valorar la situación escudándose en su «desconocimiento» de la sentencia. Ahora, según informó el ABB en un breve comunicado, una gestora se encargará de suplir a una junta municipal que carecía de presidente después de que Juan María Orive renunciara al cargo.
La sentencia sólo afecta al órgano de dirección del PNV de Labastida. Tanto la asamblea, integrada por los afiliados, como los dos concejales seguirán desempeñando su trabajo como hasta ahora. Respecto a los ediles -Iosu Landa y Karmele Petralanda- su puesto es independiente a cualquier decisión del partido. Es decir, que llegado el caso de una expulsión, seguirían desempeñando su cargo desde las filas del grupo mixto. Este escenario, sin embargo, parece poco factible.
Denuncias cruzadas
Y es que las acusaciones se centran en la organización interna del partido y en la forma de proceder de una junta municipal criticada por no respetar a las bases a la hora de tomar decisiones o de haberse producido una «desorbitada afiliación» en los últimos años. Y todo ello, con el campo de golf de fondo.
Aunque ayer los miembros de la junta municipal -partidarios del proyecto- evitaron valorar la sentencia por «no haberla recibido», sí lo hicieron cuando se conoció el veredicto del tribunal regional, también contrario a sus intereses. De hecho, el asunto se llevó a la última instancia del EBB -el tribunal nacional- a petición suya.
Entonces, en un duro comunicado, acusaron al ABB de no haberles protegido de varios afiliados contrarios al golf que les «insultaron» en los plenos municipales e incluso se «jactaron en público» de no haber votado al PNV. Pero sus críticas no se quedaron ahí ya que reprocharon al Araba buru batzar, liderado por Iñaki Gerenabarrena, su «parcialidad» por no haberles llamado a declarar antes de que deliberara el tribunal regional.





