
El de Indautxu es consciente de que su equipo hace historia y pretende que toda la familia vizcaína del basket deguste estos preciosos momentos. «Habría que remontarse a muchísimos años. Si ganamos al Manresa será un motivo de gran alegría. En Bilbao entusiasma jugar en Europa, y representar a nuestra ciudad y a nuestro pueblo en diferentes países agrada», manifestó. El técnico desprende optimismo porque «tenemos tiempo para llegar a los 20 triunfos y colocar el dígito 2. Creo que si sumamos 20 victorias vamos a ser sextos; con 19 hay más boletos para ser séptimos; y si nos quedamos en 18 dependemos de otras combinaciones», explicó. Mañana puede ser el gran día y, además, los hombres de negro anhelan firmar el éxito por méritos propios. «Queremos lograrlo cuanto antes. Podíamos confirmar el 'play-off' en el momento en que Unicaja y Gran Canaria pierdan un partido, pero queremos hacerlo por la puerta grande», adelantó. Jugar los domingos por la mañana se le da muy bien al iurbentia y Vidorreta valoró este partido como «el más importante, porque supondría certificar de forma matemática la presencia en el 'play off'».
Un buen rival
Respecto al próximo rival en La Casilla, un Ricoh Manresa cómodo en la zona media, Vidorreta piensa que «vendrá con la ilusión de hacer buen basket. El sprint final ya lo ha hecho. Su campaña ha sido meritoria, con un buen inicio y luego una racha difícil, como todos», expresó, para recalcar sobre el notable final de temporada de su contrario «que significa un gran mérito para este equipo modesto pero grande de la ACB en cuanto a historial».
El de Indautxu no le da relevancia al hecho de que el Manresa pueda venir con jugadores tocados ya que «tenemos que pensar que vienen con toda la plantilla a tope. Prepararemos un partido duro para frenar las habilidades del Manresa», dijo, antes de recordar que su equipo encajó ante los manresanos el peor parcial de la temporada (22-2).
Vidorreta adelantó que su plantilla ha trabajado bien; que Lucas Recker volvió un poco cansado del viaje tras permanecer tres días en Estados Unidos; y concluyó su comparecencia hablando de Juan Espil, ahora en el Manresa. «Es un señor en todos los aspectos. Estuvo aquí pocos meses y dejó la huella que dejan las magníficas personas. Además de buen jugador es buen compañero y será un peligro porque es un buen tirador y, aunque no juega mucho, es su primera opción de juego ofensivo y normalmente responde», alabó.





