Su rival hoy, Davydenko, sufrió ayer para batir a su compatriota Igor Andreev (6-3, 4-6 y 7-5). «Quizá tuve suerte en este partido», dijo el ruso, que achacó a las bolas sus malos porcentajes en el saque. «Son realmente pesadas aquí. No me siento bien al golpearlas», criticó Davydenko, que arrastra molestias musculares.





