
«Ha habido problemas sí», admitió el alcalde Fernando Campo. El también presidente del Consejo de Administración de Viranda explicó que, en lo que se refiere a esta promoción concreta -que estaría a punto de afrontar la fase inicial de cimentación, «que es lo que más cuesta»- las complicaciones se derivaron de las quejas que plantearon los vecinos de un edificio anexo. Al parecer, según las explicaciones del responsable municipal, «se producían vibraciones y les molestaba. Hubo que hacer una serie de refuerzos, en ningún caso por temas de seguridad, y ya ha quedado todo solucionado». Lo que implica, de cumplirse las previsiones que maneja ahora el Ayuntamiento, que la actividad en esa obra se incrementará en los próximos días.
El efecto del agua
Pero las mayores dificultades se han dado en otra parcela, la situada junto a la propia Ronda del Ferrocarril y a escasos metros de otro de los edificios promovidos por Miranda, que sí avanza a buen ritmo. En el solar en cuestión está proyectada la construcción de 90 viviendas, lo que supone el 37% del total de las que se promueven en la zona (243).
Durante semanas, la instantánea ha sido un enorme boquete totalmente anegado en el que apenas se han visto operarios. Por la propia planificación de la empresa, éste fue el último de los solares en el que se comenzó a trabajar. Hoy es fácilmente localizable por los detalles apuntados: hay un enorme 'lago' doblemente vallado; sin actividad reseñable.
El brote de agua ha sido, como puede deducirse, responsable del 'parón'. «Ha habido que buscar una nueva solución técnica». El alcalde mantuvo hace «unos veinte días» una reunión con la empresa y con los directores de obra para que «agilizase los trabajos». Ha sido necesario, explica, buscar una alternativa de refuerzo para evitar futuras filtraciones.
«El tema se estaba haciendo de una manera y se ha optado por una alternativa técnica que ha debido acordarse con la constructora». El asunto se llevó incluso a la última reunión del Consejo de Administración de Viranda. Y, según aclaró el alcalde, fue el «pasado viernes» cuando se concretó una salida. En términos generales, se optará por la construcción de una especie de muros de pantalla que afiancen la estructura del inmueble y refuercen la 'caja' de los garajes.
Desde Viranda se insiste en que el tiempo de retraso acumulado será recuperable dado que la empresa tiene el compromiso de cumplir con los plazos. Así, se asegura que se ha formalizado ya una nueva programación del trabajo que se hará efectiva una vez se complete la fase inicial de la obra y se alcance la cota cero. «El alzado del edificio, cuando se llegue a la altura del suelo, se realizará con mayor rapidez».
Y es que, según explica el alcalde, la situación de crisis que vive el sector hace factible que se refuerce el número de cuadrillas que actuarían de forma simultánea en esta promoción. «La baja actividad que hay en la construcción y más en el caso de una empresa como ésta va a permitir que tres o cuatro cuadrillas trabajen a la vez».
Entrega en plazo
La preocupación de algunos propietarios -que en muchos casos están haciendo frente a un alquiler al mismo tiempo que cumplen con los pagos de su futura vivienda- ha llegado directamente al alcalde. Campo insiste en que «me puse muy serio con este tema. Ellos tienen que garantizar que las viviendas han de entregarse en plazo», recalcó.
La referencia temporal está en los dos años a contar desde el comienzo. Así, teniendo en cuenta que la firma del contrato de construcción se produjo el 29 de junio de 2007 -con un inicio efectivo en torno al mes siguiente- el verano de 2009 estaría en la mente de la mayoría de los adjudicatarios. No obstante, en su momento también se hizo referencia al «segundo trimestre».
Las consecuencias del cambio técnico y la consiguiente reorganización del trabajo tendrán un coste económico añadido que en ningún caso repercutirá en los propietarios. «Esto ha de quedar absolutamente claro, no supone una variación en los precios. Si hay algo que asumir de más, lo hará Viranda».
El presidente del Consejo de Administración de la Empresa Municipal de la Vivienda admite que el retraso que se lastra estaría en cerca de dos meses en lo que se refiere a la promoción de noventa de las viviendas. Aun con todo recalca que es un tiempo que «se va a recuperar una vez se alcance la cota cero».
Pero lo cierto es que el desarrollo de los trabajos encaminados a aplicar la nueva solución en el citado solar no se prevé que sea excesivamente rápida en los próximos días. El puente del Primero de mayo y el arranque, apenas una semana después, de las fiestas de San Juan del Monte, hacen pensar que hasta mediados de mayo la actividad no será realmente significativa en la zona.





