LOS PREMIADOS
En su lugar, toca innovar con creaciones que sorprendan, encandilen y hagan sucumbir a los paladares más exigentes ante una explosión de sabores. Y a eso se entregaron con dedicación los cocineros de las sociedades gastronómicas. Una docena de equipos culinarios se esmeraron para conseguir el visto bueno de un jurado que, si bien «exigente, también justo», a decir de algunos.
Ante numerosas miradas, atraídas por el olorcillo que inundaba el ambiente, todos intentaron dar lo mejor de sí para superar a sus rivales. Porque la competencia, aunque no lo parezca, es feroz. «La gente se lo toma muy en serio y se lo curran mucho», aseguraba Jesús Markínez, de la sociedad Celedón, que competía como plato libre un sabroso solomillo al oporto, aderezado con champiñón, jamón de jabugo y un refrito. «Cualquiera lo puede hacer, no cuesta casi nada y en poco tiempo se tiene algo muy sabroso», animaba. El revuelto de perretxikos era el plato obligado para todos, y aunque no lo parezca, también tiene su intríngulis. «El perretxiko es lo que es y al final, lo más sencillo, casi mejor, porque algunos le han echado ajo y lo han fastidiado», revelaba.
Claro que, como en las mejores ilusiones de los magos, hay truco detrás. Es, en este caso, el ingrediente secreto que todos guardan celosamente. «Los perretxikos lo mejor es cogerlos uno mismo, son los mejores. Los huevos son de label y el aceite es especial, pero hasta ahí puedo leer», desvelaba Berna Santidrián, de la sociedad de Abetxuko Gure Zadorra. Y algo de razón tendrán, ya que lograron el primer premio en esta categoría.
Novedad en la retreta
Un incentivo que suponía el postre perfecto para su plato especial a base de bacalao caramelizado y deshojado, salsa riojana y una mousse de vinagreta y perejil. «Es un plato nuevo que estamos ahora dando a conocer», explicaba Santidrián que, pese a sus doce años de experiencia tras los fogones de la sociedad, es el primer año que acude al concurso. «Hay mucha gente buena. A ver si hay suerte», anhelaba. Y la tuvo.
Tras casi dos horas de sudor entre fogones, llegó la esperada recompensa. Por segundo año consecutivo, los chefs de Eskola Zaharra, en Ali, demostraron ser los mejores, por delante de Arabarrak, Celedón, Hamairu bat e Ibai txiki. Mientras tanto, el concurso de cata, celebrado en el mismo lugar, dio como vencedores a Anaiak, Arabarrak y Gure kabia.
Pero ganen o pierdan, fue un inmejorable preludio de unas fiestas que hoy dan el pistoletazo de salida con la esperada retreta en la plaza de la Provincia, que este año llega repleta de novedades. En concreto, la actuación del grupo de danzas vascas Algara Dantza Taldea y la txalaparta de Ttukunak.





