La estrategia de Pablo consistió en no mostrar ninguna prisa. «Yo estaba abierto a la compra, pero también estaba dispuesto a esperar y aprovechar las oportunidades que surgieran». Así que durante varios meses se dedicó a tantear el mercado. Y apuntó hacia Zabalgana, uno de los barrios vitorianos que concentra la mayor parte de la obra nueva de la capital alavesa.
«Me enseñaron el piso hace dos meses y medio, y me gustó». Era grande y lo ofrecían con garaje y trastero Lo tenía todo. Pero el precio también era grande. «Me pedían 61 millones, que era lo que venían pidiendo durante el último medio año; así que decidí esperar». Con el horizonte que se adivinaba en el mercado inmobiliario, Pablo había calculado que el precio bajaría alrededor de 20%. «Pero nunca me imaginé que fuese a hacerlo tan pronto».
Rápida decisión
Ocurrió hace un par de semanas. «Me llamaron para ofrecérmelo por 47,8 millones». La explicación es reveladora. «El constructor sólo había conseguido vender el 15% de los pisos de esa promoción y, al parecer, el crédito le estaba asfixiando. Así que decidió sacar un portal entero a precio de coste».
La historia no era del todo desconocida para Pablo porque, durante los últimos meses, «todo el mundo» le había comentado que no se estaban vendiendo viviendas. «De hecho, hay una obra al lado del que acabo de comprar y la han paralizado... Supongo que querrán retomarla cuando lleguen tiempos mejores».
Este vitoriano se confiesa encantado con su adquisición, aunque le quita importancia a su logro. «Sabía que tarde o temprano iba a surgir una oportunidad así; por eso ya estaba preparado para dar la respuesta. Una vez que me hicieron la oferta,tardé 24 horas en decidirme».






