
Y, como la cosa marcha, no se quedan ahí. «En septiembre abriremos en Sevilla, Badajoz, Madrid, Torrelavega y Huelva», afirma Santiago Pascual, director de expansión de la firma riojana. A su buena marcha contribuye el hecho de que, actualmente, son los únicos diseñadores de producto propio y fabricantes camiseros en toda España; y al éxito de las franquicias, especialmente porque «las reducidas dimensiones de los locales y el hecho de que puedan ser gestionados por una sola persona las hace muy manejables y de fácil desarrollo», en palabras de Pascual.
Que el negocio textil europeo no atraviesa su mejor momento está claro, con fábricas que cierran casi a diario como consecuencia de la utilización por parte de sus propias empresas de mano de obra más barata en países que, a su vez, importan sus productos a unos precios mucho menores que los de nuestras industrias.
Sin embargo, en Camille Camisas están dispuestos a competir con locales y foráneos ofreciendo calidad y por eso quieren darse a conocer no sólo en nuestro país, sino también a nivel mundial, exportando su producto y su forma de hacer. «Estamos trabajando en Japón, Francia e Inglaterra y comenzaremos ya este año a estudiar las posibilidades para abrir sedes allí; la primera de ellas llegará a Manchester dentro de no mucho tiempo».
Con la misma idea de negocio pero con las modificaciones necesarias para acceder al mercado de cada país en particular. «Haremos un producto adaptado a las necesidades del lugar». Y con la franquicia de nuevo como fórmula, ya que «con un esfuerzo mutuo de franquiciador y franquiciado, el negocio se lleva adelante satisfactoriamente, permitiendo una distribución más fácil que la normal con tiendas propias».





