
Rajoy hizo estas declaraciones en un acto del PP en Las Palmas de Gran Canaria. Para explicar su renuencia a valorar la posibilidad de celebrar unas primarias, el líder de los populares afirmó que el debate que más le importa «es el de plantear soluciones para resolver los problemas de los españoles» y agregó que «de lo demás» no tiene «nada que decir».
En este sentido, explicó que ya ha recibido «los avales» del PP de Canarias para el próximo congreso nacional del partido. Esos apoyos «significarán la confirmación de la confianza», aseguró, antes de destacar el trabajo desarrollado por el partido que dirige en las islas José Manuel Soria, el también vicepresidente económico del Gobierno regional.
Ya metido en su estrategia de oposición respecto al Ejecutivo de Zapatero, el líder conservador consideró que las medidas adoptadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis económica son «insuficientes». Por eso, aconsejó al presidente que dé prioridad a los problemas económicos que inciden de forma directa en el crecimiento del paro, en los precios y en las hipotecas. «La Administración debe proponer un plan de choque de reactivación económica, necesita agarrar al toro por los cuernos», recalcó.
El jefe opositor invitó al resto de partidos a presentar enmiendas en el Congreso a las medidas contra la ralentización de la economía anunciadas por el vicepresidente Pedro Solbes y señaló que el PP ya tiene «preparadas» las suyas. En esa línea, confió en que Zapatero abra un debate sobre las soluciones a la crisis el próximo martes en el primer pleno de la Cámara baja.
Mariano Rajoy también dijo que su partido pedirá mañana la comparecencia de los responsables del Sanidad para que expliquen «qué es lo que está pasando» respecto a «la crisis del aceite de girasol».







