
Esta situación puede cambiar muy pronto de la mano de la Diputación. Arabarri, la sociedad foral encargada de gestionar el patrimonio edificado de la provincia, dará este año los primeros pasos para modernizar la villa más turística de Álava. «Se trata de hacer compatible un casco histórico con las comodidades que exige vivir en el siglo XXI», resaltan los arquitectos Sebastián Bayo y Carlos Marín.
Los dos técnicos de Arabarri explican que la 'capital' de la Rioja Alavesa se ha visto perjudicada por su propia idiosincrasia. «Nunca se han mejorado sus infraestructuras por miedo a dañar las bodegas y, de forma paralela, muchos de estos espacios se encuentran en muy mal estado porque lo que tienen encima está sin renovar, con lo que se les filtran humedades. Es la pescadilla que se muerde la cola», resumen de manera muy gráfica.
Después de muchos intentos, la sociedad foral tiene por fin un proyecto para soterrar los diferentes servicios. Bayo y Marín explican que se construirá una galería por la que discurran tuberías y todo tipo de líneas. Para ello, será necesario «apear» muchas bodegas, a fin de impedir su derrumbe a consecuencia de las obras. Esta labor de sujeción está también contemplada en el plan.
Las primeras obras se realizarán este mismo año. Su coste, 45.000 euros, correrá por cuenta de Arabarri ya que se trata de realizar un ensayo. Para ello, se ha elegido el barrio de La Rachuela, situado en la parte más meridional de Laguardia por ser la zona en la que hay menos cavas. «En concreto, se van a renovar todas las infraestructuras desde la Barbacana hasta la iglesia de San Juan», detallan los arquitectos.
Zona estanca para gas
Si las obras salen bien, se acometerá el resto de la urbanización en diferentes fases, cuyo coste deberá asumir el Consistorio. Para poder financiarlo, deberá recurrir a las ayudas económicas que concede el Departamento foral de Administración Local, cuyo titular es Alfredo de Miguel, a través del plan anual de Obras y Servicios.
La renovación de infraestructuras contempla también una solución para que Laguardia pueda disponer de una canalización de gas natural, un servicio del que ahora carece debido, precisamente, a que se trata de una localidad horadada. La galería de servicios que se proyecta reserva también una zona totalmente estanca para las conducciones del combustible. Por ello, se dejará hecha la obra civil por si en el futuro, alguna compañía decide suministrar gas».





