Pero hay quien no viene a ver coches, hay quien prefiere ver el material del 'paddock' en todos sus sentidos. Imponentes emergen con sus más de 180 centímetros -ayudadas por unas sandalias que estilizan sus cuerpos más si cabe- las modelos españolas Laura Sánchez y Ariadne Artiles, un reclamo para los fotógrafos encargados de vender color. Se detienen en el campamento base de Renault y de ahí sale Flavio Briatore.
El tío Flavio se dirige hacia la 'casita' que tiene Bernie Ecclestone y departe con el dueño de todo mientras las modelos prosiguen con su desfile abierto al público. Emilio Botín, presidente del Santander -patrocina a McLaren con Santander y a Renault con Universia- es un espectador de lujo. El circo empieza a agitarse y un nutrido grupo de hombres trajeados anuncia la llegada del rey Juan Carlos I. Aguardan el aterrizaje de su helicóptero el presidente del circuito, Ramón Praderas, y una nube de políticos que cumplen con el protocolo. Josep Montilla, presidente de la Generalitat, le saluda efusivamente mientras Josep Lluis Carod-Rovira, vicepresidente del Govern y presidente del Consorcio del Circuit, tiende la mano con la sonrisa de rigor.
Diez metros más allá le recibe Ecclestone, que abraza al Monarca invitándole a acceder al hogar de la FIA. Acuden al encuentro Fernando Alonso y Pedro Martínez de la Rosa, y el Rey sugiere al piloto catalán visitar el feudo de McLaren para normalizar la situación después de los incidentes del pasado con Hamilton. De la Rosa le recuerda que están hospedados en el último espacio del 'paddock', un detalle que no perturba las intenciones de Su Majestad. Además de Carlos Herrera, estuvieron ilustres del deporte como Isidre Esteve, Carlos Sainz, Severiano Ballesteros, Hristo Stoichkov, Jorge Lorenzo, Albert Luque y David Nalbandián. Sin noticias de los jugadores del Barça.





