Valverde tenía como ruedas a mirar las de Cunego y Evans. «Pero cuando ha atacado 'Purito' les he visto que no podían. Quizá el calor, la deshidratación...». Luego sus rivales fueron los Schleck. «Cuando se ha ido Andy, Rebellin y yo hemos llegado a un acuerdo para ir a por él, pero sin desgastarnos a fondo. Sabíamos que le íbamos a coger». No quería agotarse con el otro hermano a rueda.
Lieja es para Valverde una estación de paso hacia el Tour. «Esta clásica no era el objetivo del año, quizá por eso he llegado más tranquilo». La meta es el Tour. Aunque el Comité Olímpico Italiano (CONI) quiere hablar antes con él sobre la 'Operación Puerto'. «No estoy implicado, pero si un juez me llama, iré».





