
De ahí que afirmen que la presentación de la demanda de ejecución hipotecaria es el último de una serie de pasos que se pone en marcha en el mismo momento en que en las oficinas se detectan los primeros impagos.
Manuel María de Miguel, director de la Asesoría Jurídica de Caja Rioja, explica que esta entidad de ahorro cuenta incluso con una unidad no jurídica especializada en la gestión de la morosidad: «Hablamos con los clientes para ver qué está pasando desde el momento en que se registra el primer impago y tratamos de negociar una refinanciación, una rebaja de cuotas...».
Si esto no es posible y se superan los tres meses de cuotas sin pagar, entra en escena un comité especializado y se establecen las medidas previas a la demora. «Incluso en este momento se vuelve a intentar negociar con el cliente y, si no se llega a acuerdo, el asunto acaba pasando a un letrado de la asesoría jurídica, aunque se vuelve a intentar una solución previa a la judicial», añade.
Rehabilitar préstamo
Caja Rioja, que es la entidad financiera riojana con mayor número de préstamos hipotecarios en la región, mantiene en estos momentos abierta una decena de ejecuciones hipotecarias. «No tenemos intención de quedarnos con el piso de nadie», señala De Miguel, quien recuerda que la ley permite incluso al cliente la posibilidad de rehabilitar el préstamo cuando ya se ha presentado la demanda de ejecución, siempre que se trate de vivienda habitual.
Desde la Asesoría Jurídica de Ibercaja, afirman que, al detectarse impagos, «se envían cartas a los clientes, se intenta renegociar la deuda en varias ocasiones, incluso antes de que finalice el proceso judicial de la demanda». A la entidad, añade, «no le interesa llevar a una persona al juzgado, es un mal necesario y la última de las vías».
Los responsables de las asesorías jurídicas de Caja Rioja e Ibercaja también se muestran convencidos de que la morosidad seguirá creciendo en los próximos meses, si bien de forma contenida, debido a una situación económica mundial, que, según De Miguel, se notará menos en La Rioja y será «más pausada».





