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LA RIOJA
El número de desahucios por impago de hipotecas se duplicó en La Rioja en 4 años
Los juzgados de Primera Instancia de la comunidad autónoma ingresaron 74 demandas en el año 2004 y el número de ejecuciones creció hasta las 154 el pasado ejercicio 2007
28.04.08 -

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El número de desahucios por impago de hipotecas se duplicó en La Rioja en 4 años
EL CAMPILLO. Bloque en construcción en el nuevo barrio logroñés, al otro lado del Ebro y en el límite con Álava. / RAFAEL LAFUENTE
Las entidades bancarias y crediticias presentaron en el año 2004 en los juzgados de Primera Instancia de La Rioja un total de 74 demandas de ejecución de hipoteca: 34 en Logroño, 18 de Haro y 22 en Calahorra. De acuerdo con los datos de las sucesivas memorias anuales del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR), el número de demandas creció hasta las 154 el pasado año 2007 (se presentaron 85 en los juzgados de la capital riojana, 28 en los dos radicados en la ciudad jarrera y otras 41 en las dos sedes calagurritanas).

Un análisis más detallado del último cuatrienio revela un incremento progresivo de este tipo de demandas. En 2004 ingresaron 74 casos, llegaron a 105 en el ejercicio 2005, alcanzaron las 143 en 2006 y sumaron 154 el pasado año. En el caso de Logroño, donde radican seis de los diez juzgados de Primera Instancia que actualmente están abiertos en la comunidad, se observa que en 2004 entraron 34 casos, que se incrementaron hasta los 62 un año después, llegaron a los 90 en 2006 y se quedaron en 85 el pasado ejercicio.

El incremento de los tipos de interés, la concesión de préstamos por cantidades superiores al valor de los inmuebles y la escalada de los precios de las viviendas son las causas principales de este repunte de ejecuciones hipotecarias que acaban en desahucios, tras las subastas de los bienes hipotecados.

«Hacer cuentas»

Miguel García Pérez, portavoz de la Asociación de Consumidores Informacu-Rioja, recuerda que, en general, «somos bastante folclóricos a la hora de solicitar un préstamo y nos embarcamos sin hacer los números suficientes y contando siempre con que nos van a subir el sueldo y no nos vamos a quedar sin trabajo».

Además, a su juicio, «los bancos han dado estos años préstamos de hasta el 120% del valor de la vivienda y con bastante ligereza», una situación que actualmente «se está corrigiendo, debido a la crisis económica, y ahora se lo piensan más».

Por otra parte, recuerda García Pérez, hay que tener en cuenta a las entidades de créditos rápidos. «Los conceden rápidamente, pero hay que pagar intereses de hasta un 24 por ciento. Cuando se deja de pagar, van inmediatamente a la ejecución hipotecaria». Por esta razón, desde Informacu se sigue recomendando a los consumidores que «no acudan» a estas entidades y que, antes de solicitar un préstamo, «se tenga también en cuenta el daño que se puede hacer a los avalistas, puesto que se han dado casos de que padres o familiares de compradores de viviendas se han quedado sin sus casas cuando éstos no han podido hacer frente a los pagos».

Carlos Ruiz, abogado de la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas de Ahorros y Seguros de La Rioja (ADICAR), augura un empeoramiento de la situación en los próximos años. «Creo que se van a disparar las demandas de ejecuciones hipotecarias y lo peor de todo es que los compradores tienen todas las de perder, porque la única solución a su problema es que paguen», añade.

Ruiz Marín aconseja desconfiar de los productos financieros que se presentan como solventes para refinanciar hipotecas pero que no están supervisados por el Banco de España y propone una alternativa que debería llegar por ley o como un producto propio de las entidades financieras.

«Lo lógico sería que se permitiera la suspensión del pago de hipotecas durante un plazo de tiempo», concluye. Las entidades financieras consultadas aseguran que su negocio no es inmobiliario, sino que lo que más les interesa es que se mantengan los pagos de los créditos hipotecarios.

De ahí que afirmen que la presentación de la demanda de ejecución hipotecaria es el último de una serie de pasos que se pone en marcha en el mismo momento en que en las oficinas se detectan los primeros impagos.

Manuel María de Miguel, director de la Asesoría Jurídica de Caja Rioja, explica que esta entidad de ahorro cuenta incluso con una unidad no jurídica especializada en la gestión de la morosidad: «Hablamos con los clientes para ver qué está pasando desde el momento en que se registra el primer impago y tratamos de negociar una refinanciación, una rebaja de cuotas...».

Si esto no es posible y se superan los tres meses de cuotas sin pagar, entra en escena un comité especializado y se establecen las medidas previas a la demora. «Incluso en este momento se vuelve a intentar negociar con el cliente y, si no se llega a acuerdo, el asunto acaba pasando a un letrado de la asesoría jurídica, aunque se vuelve a intentar una solución previa a la judicial», añade.

Rehabilitar préstamo

Caja Rioja, que es la entidad financiera riojana con mayor número de préstamos hipotecarios en la región, mantiene en estos momentos abierta una decena de ejecuciones hipotecarias. «No tenemos intención de quedarnos con el piso de nadie», señala De Miguel, quien recuerda que la ley permite incluso al cliente la posibilidad de rehabilitar el préstamo cuando ya se ha presentado la demanda de ejecución, siempre que se trate de vivienda habitual.

Desde la Asesoría Jurídica de Ibercaja, afirman que, al detectarse impagos, «se envían cartas a los clientes, se intenta renegociar la deuda en varias ocasiones, incluso antes de que finalice el proceso judicial de la demanda». A la entidad, añade, «no le interesa llevar a una persona al juzgado, es un mal necesario y la última de las vías».

Los responsables de las asesorías jurídicas de Caja Rioja e Ibercaja también se muestran convencidos de que la morosidad seguirá creciendo en los próximos meses, si bien de forma contenida, debido a una situación económica mundial, que, según De Miguel, se notará menos en La Rioja y será «más pausada».
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