Para el PD, perdedor de las elecciones generales del 13 y 14 de abril, ganar Roma supondría la 'revancha' sobre 'Il Cavaliere', así como mantener un feudo en el que gobierna ininterrumpidamente desde 1993 y que desde 1989 ha tenido alcalde de izquierdas.
Hasta hace poco, Walter Veltroni ejercía el poder en la capital italiana, pero decidió dimitir de alcalde para presentarse a las generales como líder del Partido Demócrata. Rutelli aspira a conservar la alcaldía después de quince años en manos de la izquierda.
Confluencia de votos
Para los conservadores hacerse con Roma supondría la culminación de sus sueños, ya que además del Gobierno de la nación y mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y el Senado también controlarían 12 de las 19 regiones y la otra gran capital italiana, Milán.
En la primera votación, celebrada los pasados 13 y 14, Rutelli logró el 45,7% de los votos, mientras que su rival, Alemanno, se quedó con el 40,7%. Esta segunda ronda determinará si se produce la derrota para Rutelli. Algo posible si los votos de otros partidos de la derecha confluyen en su adversario, otorgándole así la victoria.
Aunque en las elecciones generales los partidos de izquierdas se presentaron por separado, Rutelli cuenta ahora con el apoyo del PD y su aliado Italia de los Valores -del ex juez anticorrupción Antonio si Pietro- así como de Izquierda Arco Iris, el cartel electoral de los dos partidos comunistas italianos y los verdes.
Mientras, Alemanno acude apoyado por pequeños grupos y aunque rechazó la ayuda del derechista La Destra, todo da a entender que el 3,2% de votos que obtuvo este partido en la primera vuelta desemboque en su candidatura.
Tanto el PD como el PDL se han volcado en Roma y los líderes de ambas formaciones, Veltroni y Berlusconi, han participado en numerosos mítines apoyando la campaña de sus candidatos. Pero además de la ciudad eterna, de los 43 ayuntamientos que se renuevan, otros seis son también capitales de provincia: Sondrio, Vicenza, Massa, Pisa, Viterbo y Udine.







