
El sábado, varias dotaciones antidisturbios de la Ertzaintza se desplegaron en el centro de la localidad vizcaína para hacer cumplir la orden de Interior, pero no pudieron evitar que una marcha recorriera algunas de sus calles. Tras cortar el paso a la protesta, los concentrados se dispersaron y los agentes practicaron las tres primeras detenciones. A continuación, se sucedieron las carreras y los cruces de contenedores.
Los incidentes se multiplicaron minutos después al interrumpir la Ertzaintza un mitin en el corazón del casco viejo de Durango cuando los participantes entonaban ya el 'Eusko Gudariak' para poner punto y final a los actos. Los policías respondieron con una carga al ser recibidos con una lluvia de botellas. Se practicaron otros diez arrestos y Askatasuna afirmó que «hubo cuatro personas heridas, una de ellas hospitalizada».
En una rueda de prensa celebrada ayer en San Sebastián, el antiguo dirigente de HB Tasio Erkizia lanzó una advertencia a los partidos que encabezan los gobiernos central y vasco. «Ni el PSOE, ni el PNV conseguirán acallar la voz de la izquierda abertzale por mucha cárcel, jueces, y la Ertzaintza que utilicen», avisó el ex dirigente, quien se mostró convencido de que la izquierda abertzale «es el faro para todos los independentistas y seguirá alumbrando a puerto» a pesar de que «lo quieren apagar». Erkizia cargó especialmente contra los peneuvistas y la coalición Nafarroa Bai, a los que acusó asimismo de «traicionar las aspiraciones legítimas de este pueblo».








