
Junto a este impulso de la inversión, no sólo en el ámbito de las obras públicas, sino también en el amplio campo del bienestar social y en los municipios de la provincia, el diputado general de Álava se refirió también a la necesidad de tomar una serie de medidas en beneficio de la economía de las familias. En esta línea, reiteró que la Diputación foral aprobará en breve «acciones fiscales», aunque evitó concretar si la Hacienda alavesa aplicará la devolución de 400 euros en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas -IRPF- que se materializará en el resto de España.
Sociedad cambiante
En un discurso plagado de buenas intenciones para los más de tres años de legislatura que tiene por delante, Xabier Agirre se refirió a las elevadas cotas de bienestar social alcanzadas en Álava «como un importante tramo de un largo camino que se ha recorrido». Pese a ello, se mostró partidario de mantenerlas y reforzarlas para hacer frente a los nuevos retos de una «sociedad cambiante» por los nuevos modelos de familia, la inmigración o el aumento de la esperanza de vida. «Las utopías son los motores del progreso. Por tanto -agregó- es preciso convertir los proyectos y las emociones en realidad»
Para llevar a la práctica esta vocación, el diputado general abogó por el «diálogo». Consciente de que está necesitado de una política de pactos para garantizar la estabilidad de su gobierno de minoría, Xabier Agirre señaló que los problemas se solucionan mediante «el acuerdo, no con enfrentamiento. Los políticos muchas veces transmitimos crispación y la sociedad no está crispada», concluyó.





