
PLAY-OFF
Para conocer la identidad de su pareja también deberá esperar a ver qué ocurre en la 'txanpa' final de la parte alta de la tabla. Se sabe que el Real Madrid partirá desde la 'pole' tras haber sido el mejor equipo en la liga regular. Los de Joan Plaza tendrán así garantizado el factor cancha mientras se mantengan en liza. La segunda plaza cuenta con el DKV Joventut como un sólido pretendiente. Los de Aíto García Reneses, que han acaparado títulos y los correspondientes parabienes, concluirán a la estela blanca si ganan al menos uno de sus partidos o si el Barcelona pierde al menos uno. Para voltear la tortilla, los culés deben recorrer un camino más complicado, ya que necesitan hacer coincidir sendas victorias propias con traspiés del vecino badalonés. Mientras, el TAU Cerámica es, junto al Madrid, un equipo inamovible en la clasificación. La cuarta plaza será el pasaporte con el que el Baskonia entrará en la lucha por el título.
En el cuarteto que se ha quedado sin factor cancha en los cuartos de final de las series por el campeonato, las alteraciones pueden ser significativas. El Pamesa, actual quinto clasificado, puede desde mantener su plaza a descender al séptimo lugar, ya que en un teórico triple empate con iurbentia y Akasvayu perdería su rédito. A su vera, el Bilbao Basket sólo se mueve en una horquilla de dos plazas. Será sexto siempre que logre los mismos resultados, o mejores, que el Akasvayu. Si es sobrepasado por los de Fontajau, recularía a la séptima plaza.
Quien más garbeos puede darse es el Akasvayu. Será quinto en caso de empate con el Pamesa; sexto si supera al iurbentia; séptimo si no lo hace; e incluso octavo si cae derrotado en las dos jornadas finales y el Unicaja gana sus encuentros, única variante que apartaría a la franquicia malagueña de cerrar el ochote liguero.
Dado que los cruces unirán al segundo y séptimo clasificados y al tercero y sexto, el iurbentia sólo podrá estrenarse en el 'play-off' con el DKV Joventut o el Barcelona. A los badaloneses les ha ganado en dos ocasiones a domicilio y nunca como local. De los culés ha dado buena cuenta en La Casilla y el BEC, pero nunca en el Palau. Esta campaña, además, pudo con los aún entrenados por Ivanovic en las semifinales de la Supercopa y en los cuartos de la Copa de Vitoria.





