Las castreñas tomaron la iniciativa en el tanteador desde el principio y las canarias hicieron la goma a remolque. Las locales controlaron el duelo en todo momento e incluso vieron la victoria en su mano cuando llevaban cuatro goles de ventaja y sólo restaban tres minutos para el final. Sin embargo, la veteranía rival y tres decisiones arbitrales abocaron a la igualada.





