
Las principales centrales vascas celebraron la jornada con distintos actos informativos y de protesta e hicieron especial incidencia en la situación de las enfermedades profesionales.
Miranda, que explicó a los sindicalistas el funcionamiento de la Fiscalía y la labor que realiza, señaló que en la actualidad están en trámite cerca de doscientos procedimientos de ejercicios anteriores e informó de que a lo largo del año pasado se dictaron en Vizcaya 16 sentencias, de las que 12 fueron condenatorias y solamente cuatro absolutorias.
Las sentencias, explicó, establecen penas de cárcel de entre seis meses y tres años, fuertes multas y periodos de inhabilitación profesional.
Tras la reunión con la fiscal, los delegados de UGT, encabezados por su secretario general, Dámaso Casado, se concentraron ante la sede de la central en Bilbao para protestar por las altas cifras de la siniestralidad laboral en Euskadi y para reclamar una mayor implicación del Gobierno vasco en esta materia.
Por su parte, delegados de CC OO de Euskadi, con su secretario general, Josu Onaindi, al frente, se concentraron frente a la sede de Confebask en Bilbao, bajo el lema «Más allá del accidente existen otros riesgos. Prevención», para exigir que el reconocimiento de las enfermedades laborales se resuelva a través de la negociación colectiva.
Una prioridad
Onaindi anunció que este sindicato convertirá la salud laboral en una de las reivindicaciones «fundamentales» de la negociación colectiva en los próximos años. Las enfermedades profesionales fueron también objeto de atención por parte de LAB, cuyo responsable de salud laboral, Ibon Zubiela, denunció la falta de voluntad política de las administraciones públicas para atajarlas. Aseguró que los accidentes de trabajo son un problema «urgente», pero también las enfermedades de origen laboral conllevan «una vida llena de sufrimientos».
LAB había convocado una hora de paro en todos los sectores de actividad para denunciar las condiciones de trabajo, a la que se adhirieron unos 70 comités de empresa.
Tras celebrar el pasado viernes la jornada en Bilbao, ELA llevó ayer sus actos a Pamplona, donde también incidió en el problema de las enfermedades profesionales, que cada año causan en Europa más muertes de trabajadores que los accidentes laborales.







