«Las casas todavía tienen el agua de obra y carecen de temas tan elementales como contadores individuales», protestó el edil. El de la energía, es, en cualquier caso, una de las deficiencias más graves para el Ayuntamiento. Ruiz explicó que el problema viene motivado porque la constructora se comprometió a instalar un sistema de calefacción alternativo, pero al final se ha decantado por la electricidad. «Y los transformadores que ha instalado no tienen potencia suficiente para abastecer a toda la promoción», lamentó.
El responsable del área confía en que pronto se solventen estas taras, así como otras entre las que incluyó la reparación de los desperfectos ocasionados durante el tajo, que arrancó en 2003. Los compradores se quejan de que la falta de la cédula de habitabilidad les impide entrar a sus casas y empadronarse en ellas.






