
CRONOLOGÍA DEL CASO
El Consejo General del Poder Judicial seleccionó el pasado día 15 al juez Rafael Ruz para sustituir de forma temporal a Juan del Olmo, instructor del 11-M, que disfruta de un permiso en Francia para llevar a cabo un trabajo de investigación sobre terrorismo yihadista. En su estreno en el puesto, Ruz ha ordenado el reingreso en prisión de Juan Antonio Roca, ex asesor de Urbanismo de Marbella y supuesto 'cerebro' del saqueo, en una decisión adoptada hace justo una semana. Una de sus últimas actuaciones en Bilbao fue archivar la causa promovida por el sindicato Manos Limpias contra el alcalde, Iñaki Azkuna, por no izar la bandera española -ahora ha tenido que colocar la enseña obligado por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco-.
La denuncia contra Cearsolo, firmada por Juan Ignacio Vidarte, fue entregada en el Juzgado de Instrucción número 1 de Bilbao el 16 de este mes, justo un día después de que el titular de la plaza fuera seleccionado para la Audiencia Nacional. El director del museo presentó en esta instancia judicial «determinados hechos que podrían ser constitutivos de delito», en su calidad de apoderado de las sociedades Tenedora, la que compra obras de arte en el Guggenheim, e Inmobiliaria, propietaria del edificio y el solar. De ambas entidades, financiadas por la Diputación vizcaína y el Gobierno vasco, Roberto Cearsolo ha confesado que se apropió de medio millón de euros de 1998 a 2005 a través de transacciones bancarias fraudulentas y cheques falsos en los que suplantaba la firma de Vidarte.
La carta de confesión
En el texto enviado al juez, el museo recopila documentos que detallan el alcance de la gestión financiera y contable «supuestamente irregular realizada» por el ex responsable de Finanzas. Hasta ese momento, la investigación interna del Guggenheim había reunido informes sobre las presuntas infracciones cometidas por Cearsolo en el ejercicio de 2005, por valor de 193.000 euros, «a la espera de recibir de determinadas entidades bancarias la información necesaria para el esclarecimiento de lo sucedido». En la misma denuncia, el museo hace constar que «el contenido de la carta» de confesión del autor del desfalco, recibida en la pinacoteca el 11 de abril, «viene a confirmar los indicios sobre su eventual comisión de hechos aparentemente constitutivos de delito». La misiva, que incluye un estadillo sobre las distracciones económicas, fue entregada por el museo a los medios de comunicación el 16 de abril, día del anuncio del desfalco y del despido de Cearsolo.
El juzgado de instrucción iniciará diligencias con la toma de declaración del directivo denunciado por el museo. Una vez que los peritos concluyan su labor y se recopilen las pruebas que se crean necesarias, el juez calificará los hechos en el auto de inculpación.






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