
El jugador del Milan, que se recupera de una grave lesión en la rodilla derecha, reconoció que en la madrugada del lunes acudió a un motel acompañado por una prostituta y, una vez allí, contrató por teléfono los servicios de otras dos para una noche de sexo. Finalmente resultó que las tres 'chicas' eran travestis. Tras una fuerte discusión, los travestidos llamaron a la Policía y los cuatro acabaron en comisaría.
Ronaldo dijo a los periodistas que, pese al equívoco, pagó 1.000 reales (unos 580 euros) a los travestis. Uno de ellos se negó a cobrar y le exigió una suma mucho mayor para no armar un escándalo ante la prensa ni acusarlo de consumo de drogas. La asesoría de prensa del futbolista distribuyó un comunicado donde aclara que «el atleta Ronaldo jamás consumió drogas» y «que está siendo víctima de una extorsión». Según la versión del futbolista, revelada por la Policía, uno de los travestis pretendía cobrarle 50.000 reales (unos 29.000 euros) por no hacer pública la historia.
En el comunicado, el futbolista «agradece la decencia de la autoridad» y advierte que si es necesario tomará medidas legales. El travesti fue identificado como André Luis Ribeiro Albertino, más conocido como Andrea Albertino. «La droga no apareció (...) ése es otro indicio de que la versión de Ronaldo puede ser verdadera. Su aspecto tampoco era el de alguien que hubiera bebido», dijo un portavoz policial. Para el comisario Carlos Augusto Nogueira, la versión de Ronaldo «es la más fiable» y la ausencia de pruebas o drogas refuerzan la tesis de la extorsión. «De cero a diez le doy un nueve al testimonio de Ronaldo . Él estaba muy conmovido, dice que salió para divertirse... Ronaldo me dijo que está pasando por problemas psicológicos por su lesión», agregó Nogueira.
Los noticieros estelares de televisión mostraron un vídeo de mala calidad -grabado con un teléfono- en el que aparece Ronaldo frente al travesti usando la misma ropa (una camiseta del Flamengo) con la que apareció ante la prensa. «Es para probar que eres tú», le dice Albertino en el vídeo que está en You Tube.
En su versión, Albertino afirmó que Ronaldo lo mandó a comprar droga en la peligrosa favela Ciudad de Dios, mientras el futbolista permanecía en el hotel con los otros dos travestis. El travestido tenía en su poder un carnet de conducir a nombre del delantero. Ronaldo dijo que salió en busca de «garotas de programa» (prostitutas) y que los travestis llegaron por error.






