
En resumidas cuentas, los Presupuestos Generales fueron aprobados con cinco votos a favor y cinco abstenciones. Cabe señalar que la Corporación de Villamediana está integrada por once concejales: cinco del PSOE, otros tantos del PP -uno de los cuales no asistió ayer al pleno municipal- y otro más del PR. Una coalición conformada entre los dos últimos gobierna el Ayuntamiento.
Las razones
La portavoz del grupo socialista y ex alcaldesa del municipio, Sonia Ibarguren, explicó que, aunque el resultado hubiera sido el mismo con cinco abstenciones socialistas, «queríamos dejar claro que no vamos a permitir de ninguna de las maneras que Villamediana se paralice como cuando nosotros estuvimos en el Gobierno». Esta oposición, dijo, «no va a ser el no porque no».
El edil regionalista, Antonio García, explicó que con su abstención pretenden mostrar su disconformidad con el PP, que «ha hecho los presupuestos unilateralmente» sin contar con su socio de gobierno. Si bien, añadió que, en ningún caso, hubiera permitido que su decisión implicase la paralización del pueblo.
Por su parte, el alcalde de Villamediana, Tomás Santolaya, apuntó que aprobar los Presupuestos supone «un beneficio para el pueblo, porque todas las obras son importantes». Aunque apuntó que «es normal que haya diferencias entre los partidos».
Una de las obras más perentorias es la ampliación del colegio, cuya adjudicación constituía el segundo punto del orden del día de la sesión. La adjudicataria es una unión temporal de empresas conformada por Obras San Antón y Harinsa Navasfalt. El presupuesto asciende a 2,6 millones de euros, de los cuales el 65 por ciento será sufragado por el Gobierno de La Rioja.





