
«Los seis hijos de Elisabeth Fritzl nacidos en cautiverio fueron engendrados por su propio padre, Josef, de 73 años. Así lo ha dicho el ADN», señaló Polzer, en el transcurso de una rueda de prensa. «Pero aún hay un millón de interrogantes que no tienen respuesta», añadió al sugerir que las autoridades todavía no han concluido sus investigaciones.
Una de esas preguntas que quedaban por contestar es por qué Fritzl escogió a tres de los hijos que tuvo con Elisabeth para llevarles a vivir con él y su esposa. Según el inspector jefe de la Oficina contra el delito, Leopold Etz, el detenido manifestó que fue porque «lloraban mucho en el sótano y su salud era precaria». Esos tres bebés -dijo a la familia que su hija los había depositado en la puerta tras parirlos mientras estaba en una secta- disfrutaron de una educación ejemplar, que incluía instrucción musical y deportiva, mientras que los otros tres nunca salieron de su encierro.
Protegerla de las drogas
El periódico de Viena 'Die Krone' ofrecía ayer un extracto de la confesión del técnico electrónico acerca de qué le impulsó a llevar a su hija al zulo. «Sí. Encerré a Elisabeth, pero sólo para protegerla de las drogas. Ella siempre fue una niña difícil», declaró.
Un representante del Ayuntamiento de Amstetten anunció que los hijos de Elisabeth Fritzl recibirán una nueva identidad. Actualmente todos se encuentran internados en una zona protegida de una clínica local, donde están siendo atendidos por psicólogos. «Si uno tiene en cuenta las circunstancias, se encuentran en buen estado físico», dijo el jefe del centro hospitalario, Berthold Kepplinger.
En este sentido, el portavoz de la Fiscalía, Gerhard Sedlacek, indicó que las víctimas aún no habían sido interrogadas debido a su estado. «Partimos del hecho de que todo el proceso durará varios meses», añadió el acusador público.
Los responsables de la investigación descartaron que la esposa de Josef Fritzl, Rosemarie -a la que según los vecinos trataba «como un teniente general»-, estuviera involucrada en el martirio que su marido infligió a Elisabeth. Así se desprende del interrogatorio al que tanto ella como los seis hermanos de la víctima fueron sometidos. Éstos admitieron que nunca habían notado nada sospechoso durante sus visitas al hogar de sus padres.
Viajes y antecedentes
Respecto a los viajes que realizó el acusado a Tailandia y las fotografías publicadas por varios periódicos sensacionalistas que le muestran en bañador, el responsable de la Oficina contra el Delito señaló que las vacaciones no eran objeto de las investigaciones. Polzer tampoco dio ninguna importancia a los presuntos antecedentes penales de Fritzl, condenado en 1960 por una agresión sexual a una compañera de trabajo. El jefe policial apuntó que en cualquier caso el posible delito ya había prescrito.
Polzer se refirió, asimismo, al registro que se había realizado en las otras propiedades del detenido para descartar la existencia de más víctimas. En el curso de los años, Fritzl había logrado acumular un capital de dos millones de euros y poseía otras cinco casas. «Todas han sido inspeccionadas con resultado negativo», agregó.
El 'monstruo de Amstetten' podría ser acusado de varios delitos, entre ellos, homicidio por omisión -la muerte de uno de los niños que luego incineró en el jardín-, violación, abusos sexuales y privación de la libertad. Y si es encontrado culpable pasaría el resto de vida en la cárcel. El lunes, tras su declaración, Fritzl fue puesto a disposición de una juez en St. Pöllten. Una vez que se negó a declarar, la magistrada decretó su prisión preventiva, que según la ley será de un período inicial de catorce días.








