
Asimismo, insistió en la necesidad de trabajar por reforzar la institucionalidad e informar del nombramiento de un «superministro» de Educación y de la incorporación de tres miembros del Consejo de Estado (Gobierno) al Buró Político del PCC, además de la conmutación de la pena de muerte a varios presos comunes por condenas a cadena perpetua o de treinta años.
En las palabras que clausuraron la intervención, el general Castro, de 76 años, expresó que el Buró Político «consideró necesario» celebrar el VI Congreso del PCC -pospuesto sin explicaciones desde 2002-, que se convocará a finales del segundo semestre del año próximo. Según los estatutos vigentes desde su fundación en 1965, su periodicidad debía ser quinquenal. Sin embargo, el último tuvo lugar en 1997.
Reforzar el socialismo
Desde que asumió la jefatura interina del Ejecutivo a raíz de la enfermedad de su hermano Fidel, de 81 años, Raúl Castro ha alentado a profundizar los debates y expresar las críticas, siempre desde el punto de vista de reforzar el socialismo. Un paso más en esa dirección es la realización del congreso, que, dijo, permitirá «meditar colectivamente» y será «un momento importante para conformar, con proyección de futuro, la política del partido en los diferentes ámbitos de la sociedad».
En varias ocasiones, Raúl Castro ha señalado que el PCC es el único digno heredero del convaleciente Fidel, quien sigue siendo el primer secretario la formación política. Su cargo sólo puede ser ratificado o relevado en el Congreso. Por tanto, hasta su celebración, el octogenario líder mantiene el cargo más importante del único Estado comunista de occidente. Según la Constitución, el PCC «es la fuerza dirigente superior de la sociedad, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista».
'El gallego'
Por otra parte, el presidente anunció el nombramiento de José Ramón Fernández, de 85 años, para «atender, orientar, controlar y coordinar». 'El gallego', como le conocen por sus orígenes españoles, supervisará e informará directamente a Raúl de todo lo relacionado con los ministerios de Educación -básica, secundaria y preuniversitaria-, Educación Superior, el Inder -deportes- y la enseñanza militar.
La designación de Fernández, ex ministro del sector en los años 70 y 80, y hombre de amistad y lealtad probada, resalta la importancia concedida a la formación de las nuevas generaciones -pilar junto con la salud del régimen castrista-, especialmente tras la destitución fulminante del anterior titular del departamento, salpicado por las recientes y crecientes críticas de la población, los intelectuales y la prensa.








