
Ya el pasado jueves, en declaraciones a ETB, la portavoz respondió que «la realidad nos demuestra todos los días que este Gobierno tripartito no está agotado». Ayer, Azkarate no quiso profundizar más sobre esta cuestión, pero sí reconoció que existe una serie de «desavenencias» que son «públicas» y que habrá que intentar «reconducir».
En todo caso, la portavoz del Ejecutivo quiso rebajar la tensión y dejar claro que, a pesar de las polémicas que puedan surgir durante los próximos meses, no existen «mayores fricciones en el seno del Gobierno». «Tenemos bastante claro para qué estamos y cuál es el programa del Gobierno, y las relaciones personales entre sus miembros no se ven afectadas por esto», manifestó.
Los roces entre el PNV, EA y EB están siendo constantes durante los últimos meses. La intervención de José Luis Bilbao fue el colofón a unas semanas en las que Iñigo Urkullu -presidente del Euzkadi buru batzar- y Joseba Egibar -responsable del GBB- han vuelto a evidenciar sus diferencias, como consecuencia de las mociones de censura contra ANV.
Precisamente, la gestión de estos recursos provocó el malestar en EA, que acusó al PNV de haberlos negociado directamente con los socialistas sin contar con ellos. El escenario se completa con la situación interna que vive EB, donde un sector encabezado por el parlamentario Oskar Matute ha pedido la salida del Gobierno tras el fracaso electoral del pasado 9 de marzo.






