Rodríguez aseguró, sin embargo, que no era su propósito eliminar la alusión a ETA. «No buscamos problemas ni crear debates superfluos, que tampoco interesan mucho a los ciudadanos, que están más preocupados por la calidad de los servicios», dijo. Además, el teniente de diputado general señaló que su gobierno era «consciente de que estamos en minoría en las Juntas Generales, que pueden obligarnos a poner cualquier tipo de cartel», y se mostró partidario de consensuar el mensaje con otras formaciones.
El mensaje contra ETA no preside el Palacio foral estos días en que Álava celebra las fiestas de San Prudencio. El gobierno nacionalista ha explicado su retirada -así como la de los mástiles para las banderas- por las obras que se desarrollan en el edificio, al que seguirán ahora trabajos de limpieza de toda la fachada. Luego, sin embargo, se repondrán tanto el cartel como los mástiles y las banderas en el balcón central del palacio. Queda abierto, en cambio, el contenido del mensaje, que el gabinete nacionalista sugiere que debiera cambiar o ampliarse.







