«Tenía previsto un viaje, pero puedo cambiarlo y hacer las cosas en otro momento», anunció el líder del PP ayer en declaraciones a RAC1, donde explicó que rectificó su decisión inicial de acudir únicamente al acto institucional del bicentenario del Dos de Mayo en Móstoles. «Sacarle punta a esas cosas me parece que tiene bastante poco sentido, pero para evitarlo estaré el 2 de mayo», añadió, y endosó a su equipo la responsabilidad de elegir los actos en los que participa. «La idea inicial, que era más de mi gabinete porque tampoco está uno en todas esas cosas, era ir a Móstoles», recordó.
Fuentes populares aseguran que la presidenta envió un mensaje a la sede del PP en la calle Génova después de que todos los medios de comunicación interpretaran la anunciada ausencia de Rajoy como un desplante.
Gracias a la rectificación del líder del partido, el PP ofrecerá una imagen de normalidad en la festividad de Madrid en la Casa de Correos, puesto que el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, también ha confirmado su asistencia.
Aguirre no ha dejado escapar la ocasión para elogiar a quien ha sido uno de sus aliados internos, Eduardo Zaplana. La dirigente madrileña consideró ayer una «muy mala noticia» la marcha del ex portavoz en el Congreso y alegó que «España no está sobrada de personas de su experiencia y valía». Consciente de que Zaplana y el presidente autonómico valenciano, Francisco Camps, son adversarios irreconciliables, añadió que el ex ministro «fue el artífice de que la Comunidad Valenciana despegara en su momento y se convirtiera en una de las regiones más prósperas, más abiertas, más dinámicas y más emprendedoras».







