
La de ayer era la tercera vez que los jóvenes se enfrentaban al posible desalojo del gaztetxe. En los dos episodios anteriores, que tuvieron lugar en los meses de enero y febrero, no se produjo finalmente ninguna actuación policial. Decenas de simpatizantes de la causa 'okupa' se concentraron en el exterior del edificio para apoyar a sus compañeros. Los representantes del gaztetxe, en el que unos catorce jóvenes organizaban distintas actividades, volvieron a calificar la actuación como un «auténtico atropello» y acusaron al Ayuntamiento de «manipulador». «Se nos prometió que no se llevaría a cabo ninguna intervención mientras no hubiera quejas por parte de los vecinos, y no las ha habido», señalaron. Para este colectivo, el Consistorio «ha estado siempre en contra de la existencia del gaztetxe de Olabeaga», porque «primero declararon el edificio en ruina y luego forzaron al propietario, que no tenía ningún interés en echarnos, a denunciarnos para acabar con el proyecto que llevábamos a cabo desde hace más de tres años», criticaron.
Los 'okupas' tildaron el desalojo como «otro ataque más del Ayuntamiento contra los gaztetxes de Bilbao» y aseguraron que «esto no se va a quedar así». «Seguiremos ocupando edificios. Que haya un gaztetxe en Olabeaga es algo que seguimos teniendo en mente», advirtieron. Los jóvenes anunciaron que llevarán a cabo distintas movilizaciones a modo de denuncia por el derribo del inmueble.












