
EL PROGRAMA
Con el buen tiempo asegurado, según el instituto nacional de meteorología, la jornada arrancará con un concurso de pintura al aire libre. A media mañana -a las 11- llegará el turno de la misa mayor, a la que asistirán representantes de la Diputación foral y del Ayuntamiento. Una hora más tarde el santuario acogerá otra ceremonia religiosa pero enfocada de forma especial para las personas sordas, con el lenguaje de signos como herramienta de comunicación.
Mientras tanto, y también a partir de las 11.00 horas, las inmediaciones del templo servirán de escenario a un concurso culinario que tendrá a la patata alavesa como protagonista de honor.
Cerca de una docena de sociedades gastronómicas alavesas agrupadas en la federación Boilur ofrecerán a todos los que se hayan acercado a Estíbaliz más de mil raciones de pinchos de tortilla.
El aurresku y los bailes al suelto cobrarán el protagonismo al mediodía, aunque de forma paralela a los deportes populares. Una exhibición de Herri Kirolak y el campeonato de Euskadi de aizkolaris jóvenes -menores de 23 años- servirán de aperitivo y aliciente hasta la hora de la comida.
Luces en el palacio
Por la tarde tomarán el relevo los partidos de pelota de los más jóvenes, en las categorías de alevines e infantiles. Habrá también otra serie de actividades populares diversas.
La animación musical marcará también la jornada, que tendrá otro aliciente especial en las decenas de puestos que ofrecerán productos artesanos, agrícolas y gastronómicos del país.
La fiesta también se reflejará en el Palacio de la Provincia, donde mañana se volverá a proyectar el espectáculo de luz estrenado en San Prudencio. Arrancará a las nueve y media de la noche e incorporará música.





