
El único centro de Vitoria concebido para la atención de urgencias poco graves ha visto cómo entre 2005 y 2007 las consultas médicas crecían un 33%, hasta alcanzar las 47.817 anuales. Ante esta situación «a veces nos vemos obligados a usar alguna sala del centro de salud mental de al lado». Por eso, de cara al futuro, la solución será o cambiar de ubicación o tomar de manera permanente las instalaciones del actual centro de salud mental, para lo que será necesario trasladar este último a otro lugar.
El aumento de la actividad asistencial en el PAC ha obligado a contar con la presencia permanente de hasta tres médicos de familia, mientras que en 2005 sólo había uno. Además, las enfermeras también se ocupan de dar salida a ciertos casos que no requieren la intervención médica. El último año realizaron 14.781 actuaciones que fueron desde suministrar inyectables, sobre todo antibióticos, hasta realizar curas.
Atención a domicilio
El PAC está abierto los fines de semana y los días laborables desde las cinco de la tarde a las doce de la noche. A partir de esa hora «se mantiene la atención a domicilio». A lo largo de 2007, el personal médico del centro se desplazó a los hogares de los enfermos en 2.515 ocasiones.
En cuanto al perfil del paciente que acude, De Blas se refiere tanto a inmigrantes como a «gente joven que no puede ir al médico por la mañana porque trabaja». Los mayores, «como conocen a su médico de cabecera y hay una relación de confianza, prefieren ir a verle a él». Y, en caso de sufrir una complicación severa, acuden directamente al servicio de Urgencias de Santiago o Txagorritxu.
Una de las bazas con las que cuenta el PAC a la hora de ofrecer un servicio eficaz es «que estamos al lado del hospital Santiago, de manera que si necesitamos una placa o una analítica la pedimos allí sin necesidad de saturar a los médicos de urgencias».





