«¿Qué grupo se puede oponer a estos acuerdos?», se cuestionó la portavoz de EB, Amaia Martínez, molesta por la acusación del resto de partidos políticos de la oposición de que existe un «pacto de gobierno encubierto» detrás de las iniciativas. «La influencia que hemos tenido está incomodando a los sectores conservadores», reprochó la edil de la formación de izquierdas en relación a la postura de PNV y PP.
Primero se anunciaron acuerdos sociales. Ahora llegan las citadas infraestructuras, entre las que se han incluido la pasarela peatonal de San Vicente, la reforma de la calle Autonomía y la parte trasera del cementerio, además de tajos menores de mantenimiento de colegios. Se estudiará asimismo abrir una narcosala.
Hace una semana que el alcalde, Tontxu Rodríguez, nombró «socio preferente» al grupo de izquierdas y le abrió las puertas de su gabinete. Pero Martínez descarta por ahora entrar en él porque «no se dan las condiciones necesarias». La edil pone condiciones para llegar a un acuerdo global, como la transparencia en la gestión o el fomento de la participación ciudadana.










