
Después de cuatro décadas entregando, a los responsables de Galodem les tocó, por una vez, recibir. En un acto celebrado en el Ayuntamiento, parte de la junta directiva -«¿falta Uribe, que el martes se puso malo!»- fue felicitada por el alcalde de Galdakao, Joseba Escribano, que les agradeció «su ejemplo de entrega altruista y desinteresada para ayudar a quienes más lo necesitan en situaciones siempre extremas».
Entre los agasajados, Josu Zabala, actual presidente de Galodem, y Víctor Ibarretxe, dos de los que fundaron la asociación aquel 30 de abril de 1968. Todo comenzó como un acto de fe. «Lo decidimos durante unos cursillos de cristiandad en Berriz», aseguran. Diecisiete «valientes» comenzaron aquella aventura a la que algunos siguen «enganchados».
Atrás quedan épocas pasadas en las que «la voluntad todo lo podía». «Ahora hay muchos controles sanitarios, antes con poner el brazo bastaba», rememoraba Zabala tras recordar cómo cuando el hospital de Usansolo les llamaba solicitando sangre urgentemente «nos daban las dos de la mañana recorriendo los bares en busca de voluntarios». Con rigurosidad, los donantes acuden ahora el último martes de cada mes religiosamente a su cita.
«Colgado de una aguja»
Entre los más habituales, nueve vecinos que en 2007 superaron las 100 donaciones -sólo pueden hacer cuatro al año y tres las mujeres-, y una vecina que ya ha alcanzado las 75 extracciones. «Eso sí que es impresionante», reconocían ayer los directivos, algunos de ellos 'centenarios'.
Con cerca de 500 hombres y 200 mujeres implicados, desde Galodem animan a los jóvenes a que se acerquen hasta el ambulatorio de Urreta. «No es agradable estar colgado de una aguja, pero nosotros les prometemos conversación, un bocata y cariño, porque queremos que vuelvan», pide Ibarretxe. Veterano en esto de donar, Víctor recordaba ayer con una sonrisa en los labios su primera vez. «Tenía la aguja mal puesta y al ver que no salía sangre me desplomé mareado. Al recuperarme quise volver a intentarlo, pero me dijeron que volviera otro día».
Pero además de los donantes de Galdakao, también los de Ugao-Miraballes están de celebración. Festejarán su 40 aniversario el próximo 24. Al acto acudirán cuatro de los siete fundadores del colectivo y se reconocerá a los socios que han cumplido 20 donaciones -mujeres- y 25 -hombres-. También se organizará una txarriboda para festejar el encuentro. Este grupo cuenta en la actualidad con 350 miembros entre las localidades de Ugao-Miraballes, Arrankudiaga y Zeberio.





