En la sentencia hecha pública ayer, el tribunal presidido por Ángela Murillo considera probado que el 16 de septiembre de 2000, sobre la una y media de la madrugada, entre veinte y treinta encapuchados accedieron a la céntrica avenida Juan Bautista Uriarte de la localidad vizcaína y «utilizando material explosivo e incendiario procedieron a causar daños con mazas y palos y a lanzar los artefactos contra los inmuebles». El ataque afectó «a diversas entidades bancarias y a viviendas, generando daños e incendios y alterando el orden público».
Los indicios recogidos en el escenario de los hechos sólo permitieron condenar a cinco de los acusados: Andoni Beroiz Zubizarreta -sentenciado por primera vez tras haberse enfrentado a otros seis procesos similares, según apuntó él mismo en el juicio-, Urtzi Paul Larrea, Jon Crespo Ortega, Ugaitz Pérez Sorriketa e Iker Lima Sagarna. Los nueve absueltos lo son porque no hay datos que corroboren las declaraciones inculpatorias de otros acusados. Ése es el caso de Lupiañez, que también fue exculpado en otros tres procesos de similares características, entre ellos el del ataque con 'cócteles molotov' contra el cuartel de la Guardia Civil de Galdakao la Nochevieja de 1999. Uno de los etarras más buscados, Jurdan Martitegi, está también procesado por los mismos sabotajes en las fiestas de Galdakao.







