Con esta medida, el Consistorio asume el liderazgo en la reforma del equipamiento. La remodelación, sin embargo, no será tan ambiciosa como se planteó en un principio. El nuevo proyecto, que actualmente redacta el área de Obras y Servicios, supondrá un desembolso máximo cercano a los 13 millones de euros, alrededor de 8 millones menos que lo estipulado en su momento.
Un debate de siete años
La puesta en marcha de la burocracia que permitirá rescatar las concesiones se produce el mismo día que había fijado el alcalde, Iñaki Azkuna, como límite para el inicio de las obras. La decisión municipal llega después de casi una década de polémicas negociaciones y desencuentros entre los diferentes concesionarios del mercado. «Si no se han puesto de acuerdo para proceder a la reforma en siete años, no lo van a hacer ahora, cuando quedan quince días para que se cumpla el plazo que les dimos», aseguró el primer edil, el día que anunció formalmente la intención de la Administración local de coger las riendas de este asunto.
Una vez que se produzca el rescate de los puestos, la gestión del mercado correrá a cargo del área de Salud y Consumo. El concejal de este departamento, Sabin Anuzita, declaró el pasado viernes que «cuantos más comerciantes se queden mejor, y esperamos que la sintonía sea total». Anuzita reconoció el «enorme trabajo» llevado a cabo hasta ahora por el consejo de administración de la sociedad mercantil que intentó poner en marcha la reforma. La oposición al proyecto fue grande y algunos comerciantes bajaron finalmente la persiana por no poder asumir el coste de la operación.




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