
HARO 5 - ALBERITE 0
Se supone que la transformación de la luz del inicio en la confusión y penumbra de la reanudación, ese sorprendente paso del blanco al negro, fue consecuencia de un proceso de alquimia en el que Sánchez Lorenzo aprovechó la coyuntura (numerosos jugadores de banquillo frente a un rival que prepara con mimo su decisivo duelo ante el Yagüe) para realizar probaturas que acabaron lastrando el desarrollo del partido.
A fin de cuentas, el choque entre blanquinegros y arlequinados se define en goles. De principio a fin. Pilili aprovechó la oportunidad de que dispuso para enfilar la marcha de sus compañeros poniendo rúbrica a un centro pasado de Israel que culminó de cabeza en el segundo palo a los cuatro minutos, y remató la faena anotando el tercero tras un pase raso y certerzo de Joni que, instantes antes, había anotado el segundo de la tarde haciendo extraordinario un pase en profundidad de Álvaro Torre, con Mayordomo, director de orquesta en un equipo obligado a ganar para consolidarse en cabeza.
Pero el tanto anotado a siete minutos del descanso por Israel, en jugada personal y pillando al Alberite a pie cambiado, no fue sino el canto del ciste de un equipo que en la segunda parte sólo aportó el quinto de la tarde, anotado por Joni, tras un impecable servicio de Marín. No hizo falta más.





