El portavoz de Berdeak en el consistorio de Mutriku, Iñigo Agirre, confirmó a Efe que el Ayuntamiento costero va a instar al ente foral a que estudie la posibilidad de mejorar dicha carretera en dos puntos concretos. «A nuestro entender, hay dos puntos negros en esa carretera, dos revueltas concretas, en los que creo que se podrían habilitar sendos túneles», señalóo el edil de Berdeak, quien considera que con ello «mejoraría la calidad de ese tramo y liberaría unos espacios que podrían integrarse en la red de bidegorris que está impulsando la Diputación».
En su opinión, la institución foral ha invertido «un montón de dinero» en esa carretera, en referencia a las obras de eliminación del paso a nivel en Deba y la nueva conexión sobre el estuario del río Deba, por lo que «con un poco de esfuerzo adicional, se podría lograr que esa carretera sea más accesible y rápida».
Nueva infraestructura
El portavoz de Berdeak, por otro lado, se mostró contrario al proyecto de construcción de la nueva carretera entre Mutriku y Deba, a modo de variante, ya que «va a arrasar el barrio medieval de Astigarribia». «Se trata de un valle de gran importancia, ya que contiene el monasterio de Sasiola, el meandro del río Deba y la cueva de Praileaitz», concretó Agirre, quien recordó que el proyecto de construcción de esa nueva carretera nació «ligada al proyecto del nuevo puerto de Mutriku», si bien se mostró escéptico ante la necesidad de esa nueva infraestructura viaria.
La futura variante de Mutriku, que tendrá una longitud total de 4,5 kilómetros, partirá de la zona de la cantera existente en Sasiola, en Deba, contará con varias estructuras destacadas como un puente de 70 metros sobre el río, un túnel de 310 metros en el área de Kalbario, un viaducto de 130 metros en Olatz y una rotonda de conexión con la GI-638 en las inmediaciones del casco urbano de Mutriku.





