
«Todo lo que puedo me gusta cogerlo y si es necesario me desplazo a ferias fuera de España para poder comprar objetos, con independencia del estado en el que se encuentren. He llegado a adquirir faroles destrozados pero, después de invertir muchas horas, he logrado restaurarlo y dejarlo casi como nuevo, así que no pongo reparos», explica.
Uno de sus objetivos se centra ahora en lograr un telégrafo para la sala que recrea un gabinete de circulación. «He podido comprarlo, pero el precio era prohibitivo, así que tendrá que esperar», señala.





