Elorrieta sostuvo que «no es creíble» hablar de consulta si, al mismo tiempo, «en la gestión de gobierno se aceptan flujos financieros para apuntalar aquí el modelo de formación continua del Estado, si no se defiende el nivel competencial actual». A su juicio, hay «demasiada ambigüedad», y la consulta se ha convertido «en un simple debate virtual» para «engañar a la gente abertzale», «jugando con su esperanza y su ilusión».
El líder de ELA auguró hace ya unas semanas que la iniciativa anunciada por el lehendakari para octubre no se llevaría a cabo, y dio por «acabada» la hoja de ruta de Ibarretxe. Ayer insistió en que éste se «equivocó», ya que para impulsar su plan tendría que haber buscado «consensos con aquellas organizaciones y sectores sociales más favorables al ámbito vasco de decisión».
Por el contrario, criticó, el tripartito ha «priorizado los intereses de determinadas élites económicas», reproche que ya lanzó con ocasión del último Aberri Eguna, cuando advirtió también a Ibarretxe de que el soberanismo está «en el punto más bajo desde la crisis de Lizarra-Garazi»; un intento de acumulación de fuerzas soberanistas que para Elorrieta sigue siendo «la única referencia estratégica capaz de concitar todavía hoy la ilusión de la mayoría», según dijo entonces.
«Nosotros estamos a favor de la consulta, pero pensamos que las cosas se debían haber hecho de otra manera», señaló el líder sindical, que censuró el «cinismo» de quienes recriminan a ELA sus críticas a Ibarretxe cuando es «en los entornos» del PNV y el tripartito donde «no están de acuerdo» con el plan del lehendakari.







