El coordinador general de EB describió a Matute como «un activo» de la formación y añadió que sus «reflexiones» podrán ser «trasladas y debatidas en el marco de la asamblea».
Madrazo, que atendió a los medios de comunicación con motivo del Día del Trabajo, respondió así a preguntas relacionadas con la postura defendida por Matute en varias entrevistas, entre ellas la publicada ayer en este periódico. El portavoz parlamentario abogó por «refundar EB para ofrecer una alternativa de izquierdas vasca que no sea el último refugio de nadie, sino una opción ilusionante».
A lo largo de la entrevista, Matute se mostró convencido de que el electorado de esta coalición está «desencantado» y «hastiado» y, entre otras reivindicaciones, reclamó la revisión de toda la «acción política institucional» de esta organización, «incluidos los acuerdos de gobierno», en alusión al tripartito. En su opinión, «no es casual» que EB sea percibida por su propio electorado «como una organización no del todo soberana, demasiado vinculada al tripartito y a la acción política del tripartito».
El portavoz de Ezker Batua en el Parlamento vasco encabeza Batzen, la corriente de la coalición más cercana al nacionalismo. Este grupo comparte reflexión crítica con Encuentro Plural Alternativo, otra corriente minoritaria que, en este caso, se sitúa lejos ideológicamente del nacionalismo. También forman parte del sector cargos institucionales y militantes no adscritos a ninguna corriente. «Somos gente que pensamos diferente en algunas cuestiones, pero estamos de acuerdo en lo básico», matizó Matute.
El movimiento se dio a conocer en una carta abierta publicada hace un mes en la que pedían a toda la organización «una sincera autocrítica» para detectar las razones de su declive electoral y reencauzar su acción política. En este sentido, el portavoz parlamentario defendió la necesidad de recuperar las banderas tradicionales de la izquierda y de tramar una amplia red de colaboración «con los movimientos sociales y el sindicalismo de clase».
Este sector crítico, en el que no se ha integrado el Partido Comunista, pretende impulsar una candidatura alternativa, aunque dependerá de los apoyos que consigan reunir en el debate preasambleario que comenzó hace tres semanas en las organizaciones municipales. Por su parte, Madrazo ha confirmado que renunciará a ser reelegido si no supera el respaldo que obtuvo en 2004, el 62,8% de los votos.







