
Pero fue un año después, en 1787, cuando una Real Orden mandó abrir tres escuelas de buzos en los departamentos marítimos de El Ferrol, Cádiz y Cartagena, centros que están considerados como los primeros de su clase en el mundo. La primera promoción de buzos salió en 1789.
Con anterioridad, en el siglo XVII se habían hecho famosos los trabajos en la 'Capitana del Sur' en Guayaquil y el rescate parcial del 'Nuestra Señora de Atocha', en Florida, que se encontraba hundido a 17 metros. En 1985, el cazatesoros Mel Fisher retomó la pista de ese pecio y sacó a la luz el cargamento, valorado en 500 millones de euros. Fisher destinó una parte de la carga a un museo con su nombre y subastó el resto. «España se gastó 250.000 dólares en adquirir algunos objetos que teóricamente le pertenecían», apunta Martín Almagro. Más conocidos son los intentos por recuperar la carga de los 19 galeones de la flota de Nueva España hundidos en Rande (Vigo) y con los que la fantasía de Julio Verne llenó de oro las bodegas del 'Nautilus' en sus '20.000 leguas de viaje submarino'.







