
Los impulsores de esta iniciativa consideran que la cancha de entrenamiento se podría localizar en las inmediaciones del Garbigune. «Sería un lugar ideal por su proximidad a la autopista», indicó Ainz. Y es que, en su opinión, esta infraestructura deportiva serviría asimismo para atraer aficionados de municipios vizcaínos y potenciar el atractivo de Llodio como destino de ocio. En cualquier caso, están abiertos a estudiar otros emplazamientos.
Sus planes pasan por construir una escuela en la que los seguidores de Tiger Woods puedan mejorar su 'swim'. A su juicio, para la creación de la cancha, que ocuparía un espacio de terreno «pequeño», no es necesario invertir una gran cantidad de dinero. «Este tipo de instalaciones tan sólo necesitan un cubierta alargada, alfombras para recubrir la pista y las máquinas recoge pelotas», explica Ainz.
Por el momento, los llodianos deben desplazarse a otros lugares. Buena parte de los aficionados dan sus primeros pasos en la escuela de Orduña, la única de estas características del alto Nervión. Los federados de más nivel están inscritos, en su mayoría, en los clubes de Zuia, La Arboleda, Izki y Larrabea.
Oferta
Lo golfistas ayaleses se sienten en cualquier caso «discriminados» respecto a sus compañeros vizcaínos. Y es que éstos últimos tienen descuentos en la escuela de La Arboleda por residir en Vizcaya. Sin embargo, el complejo de Izki, que es de titularidad foral, no ofrece este tipo de ventajas a los alaveses. En este sentido, reclaman a la Diputación que reconsidere su política de precios teniendo en cuenta las distancias.
«Los ayaleses nos tenemos que desplazar hasta la otra punta de la provincia, a casi 100 kilómetros, para poder entrenar», se quejan. De momento, sus esfuerzos se centrarán en lograr la construcción de una cancha en Llodio. Pero creen que en el futuro sería «interesante» apostar por un campo de golf en otro punto del valle de Ayala. «La afición va a más y sería bueno para el turismo», dicen.





