
SEGUNDO TRAMO
SEGUNDO TRAMO
El Ayuntamiento ha sacado ya a licitación el tramo de obra que le corresponde del proyecto, mientras que la otra parte ya está siendo ejecutada desde hace unos meses por la promotora de Sautsi, en cumplimiento del acuerdo al que llegaron ambas partes para hacerse cargo de los costes de este vial.
El presupuesto base de licitación hecho público por el Ayuntamiento para la fase que ahora sale a concurso es de 1.725.000 euros, mientras que la otra fase, que ejecuta la promotora de las casas de Sautsi, tiene un coste aproximado de un millón de euros.
El plazo fijado en el pliego de condiciones para realizar las obras es de ocho meses. Según explicaron desde el Ayuntamiento, los trámites de presentación de ofertas, su posterior análisis y la elección de la empresa adjudicataria, prolongarán el proceso aún unos meses, por lo que se estima que el inicio de los trabajos se producirá en torno a verano.
Contando a partir de ese momento los ocho meses de plazo estipulados, la nueva carretera entraría en funcionamiento entre marzo y abril de 2008. En cualquier caso, el tramo que ya se está ejecutando ahora podría estar operativo a finales de este año.
Las dos fases
Esta parte en fase de realización va desde el cruce del final de Iparragirre, bajo el puente de la autopista, hasta un punto intermedio situado detrás de las casas de Barrena.
El Ayuntamiento se encarga del resto del vial, acometiendo dos tramos. Por un lado, completará la parte desde el punto intermedio de Barrena hasta la desembocadura en Azitain (frente al edificio del Lidl). Y por otro, realizará la reforma de la parte alta de Iparragirre para el empalme con el inicio del vial.
Antes de acometerse este último tramo deberá estar completado el resto, hasta Azitain, para dar una salida a los vehículos que proceden de Sautsi. La nueva carretera tendrá 450 metros de longitud, con dos carriles de 3,5 metros de anchura cada uno, dos metros a cada lado para aparcamientos, y otros dos metros, sólo en un lado, para acera. El proyecto permitirá obtener un centenar de aparcamientos.
Con motivo de las primeras gestiones para hacer realidad este proyecto, vecinos de Barrena se movilizaron al oponerse a la obra porque consideraban que el vial discurría muy cerca de sus viviendas. Posteriormente, se introdujeron algunas mejoras en el proyecto.





