Para el presidente del Gobierno regional, «la población ha podido comprobar que los recursos se emplean adecuadamente en estos proyectos y también hemos podido comprobar la fortaleza de La Rioja y lo que significa en el exterior». Sanz destacó que «son los propios riojanos, misioneros en Perú y de los centros riojanos en Argentina y Chile, quienes tienen en sus manos los recursos y ayudan a quienes un día se la prestaron a ellos cuando llegaron a estos países».
Para el jefe del Ejecutivo regional, «le hemos puesto sello riojano a la cooperación. El Gobierno ha destinado en estos años veintisiete millones de euros a proyectos de cooperación, al margen de los que desarrollan las propias ONGs».
Para Pedro Sanz, la asignatura pendiente es «construir la historia de La Rioja sin dejar ningún vacío, porque hay una parte importante de ella y muchas personas que pueden pasar al olvido si no hacemos nada por divulgarlo». El presidente señaló que ha encargado la documentación y confección de material divulgativo sobre «los riojanos ilustres que han dejado huellas de gran valor histórico en estos países, como el fundador de Mendoza, Pedro del Castillo, o desde el punto de vista empresarial».
Subrayó que, de no hacerse esta labor, «construiremos una Rioja en falso, donde no estará mucho sacrificio de riojanos que nos dieron un ejemplo». Sanz destacó el «sentimiento de pertenencia de los emigrantes riojanos». Señaló el contraste entre «lo mucho que muestran estas personas cuánto quieren y añoran a La Rioja y lo poco que lo expresamos quienes vivimos en ella que, quizá por humildad, no vendemos las cosas». «Tan importante es el trabajo que se hace dentro como el esfuerzo y promoción fuera», concluyó.





